La brutal guerra civil de Sudán entre el ejército nacional y las Fuerzas de Apoyo Rápido paramilitares ha durado dos años, matando al menos a 150,000 personas y desplazando a millones.
En un desarrollo significativo, el ejército sudanés ha recapturado el palacio presidencial en Jartum, marcando un posible punto de inflexión en el conflicto. La guerra ha devastado el país, dejando a civiles atrapados en condiciones desesperadas y empeorando una crisis humanitaria ya severa.
Sudán tiene una larga historia de golpes de estado e inestabilidad, y el resultado de esta última batalla podría dar forma al futuro de la nación. La comunidad internacional ha pasado por alto en gran medida la crisis, a pesar de su impacto catastrófico.
.@VOTA1 año1Y
@VOTA1 año1Y
@VOTA1 año1Y
Únete a más conversaciones populares.